Canción de anoche.

Sunday 21 de October de 2007, 22:43

Madrid por la noche es un arma blanca en la que el filo y el mango no se distinguen.
Madrid por la noche te arrastra siempre hacia el lado contrario. Madrid por la noche te atrapa y te traiciona.
Madrid por la noche tiene alma propia, un alma que seguramente ya ofreció al mismísimo diablo. Y él no la quiso por perversa.
Madrid por la noche es una mujer con sombrero y cigarrillo negro. En la barra de algún tugurio bebe whisky y destapa cartas de una extraña baraja mientras sonríe a medias.Cuando Madrid me mira con esos ojos de puta, cuando me besa y me envenena, yo no puedo evitar pensar en aquellos hombres que alguna vez le pusieron máscara a una noche como ésta. Ayer agarré el arma por el filo, y hoy me toca cantar.

Resumo. Esto es una canción a los hombres y a las ciudades fetiche. Ninguno podría existir sin el otro.

Esto es una canción a los hoteles con terraza, al reloj de neón rojo en el que miro la hora mientras te espero, a encontrarnos en un templo los días impares sin siquiera haber hablado de ello. Es una canción a los portales sin llave, al jazz que se abre paso entre el humo de ese antro, al no querer subir a tu piso y arrepentirme durante años. Es una canción a las casualidades que parecen no serlo, o a hacerte el amor mientras te odio.

Esto es una canción que no te mereces.

Es una canción a ese pacto que hice con no recuerdo qué dios. Yo cedo cachitos de cordura, tú me haces sentir más que a otros.

Gen.

Y mientras tanto:
King Crimson – Starless

Esto tiene que ver con Ciudades, Irrealidades | Hay 7 comentarios

El bicho de la Oportunidad.

Tuesday 16 de October de 2007, 2:39

La Oportunidad es un insecto del mundo moderno. No se come los geranios, se reproduce con dificultad, y cuando aparece suele ser infalible. Es un insecto grandote, torpón, verde, a topos y con patas largas. Y en Asia meridional se los comen los osos panda. La Oportunidad es un insecto importante.

Pero además, la Oportunidad no aparece así como así, siempre que uno quiere. No. Existen pocas Oportunidades en el mundo. A veces aparece, como quien no quiere la cosa. De repente se oyen sus patitas, verdes a topos, tamborileando contra el cristal doble de un octavo piso. A veces pasan meses sin que aparezca, a veces años, cinco, o más. Pero cuando aparece la Oportunidad, lo difícil es que no se escape.

Ejemplo práctico:

Hace dos años salí de un autobús con una frase escrita en una servilleta. Esa frase apareció mágica en mi frente mientras dibujaba de memoria el perfil de aquel que se sentaba a mi lado. Era un completo desconocido, aunque yo deseaba que dejara de serlo mientras masticaba aquello que quería decirle:

“Préstame esta noche tu gesto de estatua griega”

Esas palabras que eran para él, se quedaron en mi mano cuando llegó mi parada y salí de allí. A cambio, su particular perfil, nariz recta y egregia, labios finos como dibujados sobre cuadrícula, sus rizos negros, se grabaron en mi mente. Mientras se alejaba, por el cristal del autobús correteaba un insecto.

Hace tres días reconocí la Oportunidad en el Metro, en uno de los asientos de enfrente. Era verde, a topos, con patas largas, y me miraba con sorna. Primero reconocí al insecto, luego reconocí el ángulo de la nariz por la que trepaba, luego los rizos negros, los labios finos. Desde allí arriba me miraba la Oportunidad, mientras aquellos rasgos griegos encajaban con aquel patrón que se me había quedado grabado a fuego. Cuando vi el perfil, supe que era él, dos años después.

En un trozo de papel que encontré en mi bolsillo volví a escribir la misma frase. Mi cerebro ordenó a mi cuerpo que se moviera para agarrar aquel insecto, pero no lo hizo, y mientras él se alejaba, la Oportunidad se reía de mí, y la frase seguía en mi mano.

En otras ocasiones el insecto es más grande de lo normal, más importante, y esas veces sólo se puede atrapar entre dos.

Ejemplo práctico:

La tipa y el tipo se lanzan a por el insecto, lo atrapan. Con cuidado se alzan del suelo, él con un puño cerrado. “Está aquí dentro, lo tengo”. La tipa sonríe, cierra los ojos en señal de alivio. Cuando los abre, el tipo tiene la mano abierta, vacía. La tipa llora, y él se disculpa:

“La abrí para ver si la Oportunidad se quedaba ahí, esperando”

Pero el bicho corrió, se acabó, a joderse.

Gen.

Y mientras tanto:
Trobar da Morte – Los Duendes del Reloj

Esto tiene que ver con Alguien, Irrealidades | Hay 10 comentarios

Vértices.

Tuesday 09 de October de 2007, 22:45

13:15
Tengo cincuenta euros y voy a cometer una locura.

16:07
Tengo cincuenta euros y podría cometer una locura.

19:52
Tengo cincuenta euros y no sé si cometer una locura.

Este ha sido exactamente mi día de hoy.

Gen.

Y mientras tanto:
Jeff Buckley – I know we could be so happy baby

Esto tiene que ver con Alguien, Rutinas | Hay 10 comentarios

Monstruos.

Saturday 06 de October de 2007, 1:19

Y mientras tanto:
Chavela Vargas – La Llorona

Esto tiene que ver con Alguien, Imágenes, Irrealidades | Hay 6 comentarios

Reconstrucción.

Thursday 04 de October de 2007, 0:26

Hoy tengo la energía trastocada, y sería capaz de inventar otro cuento. Ya ves, hace nada lo destruía y hoy tengo ganas de inventar uno nuevo.

Hagamos un trato, si me llamas, no habrá preguntas. ¿Trato hecho? Si me llamas te susurro un cuento nuevo, me lo invento para tí. Creo nuevos personajes, lugares nunca explorados, misterios más ocultos que los anteriores. Si quieres, yo me invento otro cuento y nos olvidamos de los anteriores. ¿Trato hecho?

Tengo montones de ideas para historias diferentes, ¿sabes?, en el metro pienso comienzos alternativos al “Érase una vez”, y finales donde no se comen perdices. Pienso en cuentos que empiezan por “Érase otra vez”, o me pregunto si quedaría bien terminar un cuento con un interrogante.

¿Quieres que invente otro cuento?, tengo imágenes suficientes para basar fantasías. Imágenes que me suenan de algo pero no sé de qué, de algún sueño quizás. ¿Puedo comenzar un cuento con la descripción de una de ellas?. Érase una vez un niño sentado al pie de un árbol. Érase otra vez un niño un poco más grande sentado al pie de un árbol.

Si me llamas, hoy sólo diré ¿qué tal? ¿quieres escuchar un cuento?. No quiero más respuestas. No quiero menos enigmas. Sólo que podría inventar un cuento si tú quisieras.

¿Trato hecho?

Y mientras tanto:
Tom Waits – Watch Her Disappear

Esto tiene que ver con Alguien, Irrealidades | Hay 2 comentarios